lunes, 13 de abril de 2015

FELIZ DÍA DEL MAESTRO


NO ES MEJOR MAESTRO EL QUE Enseña MAS, SINO EL QUE ENSEÑA CON DEDICACIÓN Y AMOR A SUS ALUMNOS”



El día del maestro es una festividad en la que se conmemora a las personas que hacen de la enseñanza su trabajo habitual, como maestros, catedráticos y profesores.
Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o su construcción. Quien enseña aprende al enseñar y quien enseña aprende a aprender.


 

Feliz día mis queridos maestros, que orgullo siento a expresar las gracias por las miles de felicitaciones en este día tan especial, gracias mil gracias, y son reciprocas para todos aquellos que enseñan con amor, tolerancia- y constancia


Lo primero que podemos pensar en un día como éste es en agradecer. Por eso, antes que nada, gracias. Lleva un buen tiempo aprender a agradecer a los docentes, y quizás solamente al final nos acordamos de lo mucho que nos han dado, ahora que estamos terminando. La mayoría de las veces no sabemos qué tan importante son las personas para nosotros, y las tenemos verdaderamente en cuenta cuando ya no las vemos tan seguido, cuando no son más que el recuerdo de una maravillosa etapa. Por suerte, la memoria humana retiene los mejores momentos, y a los tristes los deja en un rincón, y cada tanto, nos reímos de ellos o no les damos importancia, hasta los recordamos con una sonrisa. Así es como hoy, haciendo una retrospección, les queremos agradecer a cada uno de ustedes. Desde las maestras de jardín hasta los de la secundaria. Sepan que de acá a unos cuantos años, cuando muchos de nosotros nos reencontremos, vamos a tenerlos en mente y en ese momento el tiempo les devolverá un favor. En sus manos, profesores, tienen el futuro hecho presente, tienen un grupo de personas en desarrollo y que, inevitablemente, influirá en el día de mañana.

En consecuencia, nos resulta indispensable recordarles lo importante que son. Queremos alentarlos a seguir con más fuerza. En estos tiempos donde la pobreza se esconde en las esquinas, donde se transforma la verdad en ficción, y donde un sentimiento algo vacío abraza a los jóvenes desde el vamos, desde un inicio donde sobrevive el más fuerte, sólo se puede ver la esperanza en el aula de un colegio. Entonces, de parte nuestra, esperamos que aviven esa esperanza, y que encuentren en sus alumnos su propia juventud, y el día en el cual decidieron aprender a enseñar. Den clases como la primera vez, tómense un tiempo para instruir algo más que una materia, para instruir a ver en los ojos de las personas al que necesita ayuda. Conversen con el alumno callado, ríanse con el inquieto. Pues el conocimiento es fundamental, pero el cómo usarlo aún más. No duden en dar el ejemplo y dar también consejos, porque aunque a muchos hoy nos cueste escuchar, no nos estarán hablando a nosotros sino al adulto que vamos a ser.





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